Los viajes en familia son el futuro

La idea de viajar con niños gana cada vez más adeptos. Atrás en el tiempo quedaron las opiniones de quienes creían que, una vez tenemos un bebé, no podremos conocer otros lugares y tendremos que esperar a que nuestro hijo se haga mayor. Lo cierto es que en la actualidad cada vez más personas tienen como hobbie viajar y, cuando llega el momento de aumentar la familia, no están dispuestos a renunciar a ello. Esto se debe en gran medida a que poco a poco hemos ido descubriendo que viajar con niños no solo es posible, sino que además aporta a nuestros viajes una visión nueva y experiencias que nos enriquecen de manera diferente.  Y esto ocurre tanto si decidimos pasar un fin de semana en un lugar próximo a nuestra casa, como si decidimos lanzarnos al otro lado del Atlántico y reservar un hotel playa mazatlan para toda la familia.

viajes en familia

Aunque a priori puede darnos miedo, viajar en familia tiene enormes ventajas. Esta es, de hecho, una costumbre muy arraigada en los países centro-europeos. Por ello es tan habitual encontrarnos a familias, por ejemplo, alemanas o franceses, de uno, dos o tres hijos pequeños que hacen turismo en países como el nuestro y que no dudan en irse de senderismo juntos, de visita a otras ciudades o de camping.

Es cierto que el temor a viajar con niños nos puede preocupar sobre todo si nuestro hijo es todavía muy pequeño o si es nuestro primer hijo. Es cierto también que cuando viajamos con menores es todavía más importante que extrememos las precauciones en cuanto a temas sanitarios o de seguridad. No obstante, una vez nos lancemos a viajar con ellos y venzamos esa primera barrera con satisfacción, todos esos posibles temores dejarán de existir y podremos disfrutar el doble de nuestros viajes: nosotros seguiremos haciendo eso que tanto nos gusta y, ellos, podrán descubrir su pasión por descubrir también otros puntos del planeta. En definitiva, viajar en familia nos aporta beneficios que, si viajásemos en pareja o con amigos únicamente, no podríamos obtener.

¿Por qué es tan bueno viajar en familia?

Cuando viajamos con nuestros hijos, estamos abriendo la puerta a una serie de ventajas y experiencias que tienen una gran repercusión a medio y largo plazo en la estructura familiar. Entre ellas, destacan:

  • El fortalecimiento de los vínculos: viajar en familia implica pasar prácticamente las 24 horas del día juntos y esto es algo que no sucede en el día a día. Aunque esto puede parecer un reto, lo cierto es que permite otras maneras de convivir, de conocerse y de entenderse, en cualquiera de las etapas de la vida, por lo que ayuda a fortalecer los lazos. Así mismo, aunque convivamos habitualmente con nuestros hijos, la rutina y el trabajo hacen que a veces no podamos dedicar todo el tiempo que nos gustaría a escucharlos y conversar con ellos. A menudo, las conversaciones se producen de manera rápida y breve en la hora de la comida o antes de dormir. Viajar con ellos se convierte así en el escenario ideal para compartir sin prisas, sin agobios.
  • El aprendizaje: si hay algo bonito que podemos trasmitir a nuestros hijos es el aprendizaje y, en ese sentido, viajar es la mejor manera de aprender. Por eso, si viajamos con ellos estaremos poniendo a su alcance la posibilidad de aprender cosas nuevas de manera diferente, más divertida para ellos. Esto les ayudará tanto a reforzar conceptos y nociones estudiadas en el aula como a interiorizar conocimientos que cuando crezcan aprenderán en la escuela. Viajar y aprender son, de hecho, dos caras de la misma moneda: el crecimiento personal de nuestros hijos.
  • El desarrollo de la flexibilidad: los niños tienen necesidades que los mayores ya no tenemos, por ello, cuando viajamos con ellos tenemos la necesidad de volvernos más flexibles y de dejarnos llevar con mayor tranquilidad, huyendo de planificaciones estrictas y, a veces, agobiantes. Podemos, así disfrutar de planes más tranquilos como por ejemplo desconectar hoteles playa mazatlan, haciendo que nuestras vacaciones sean realmente relajantes. Además, de este modo los estaremos acercando a otras culturas, gastronomías, idiomas, etc.
  • El descubrimiento de otras maneras de mirar: la mirada de los niños, su percepción de la realidad, es diferente a la de los adultos, la cual ha ido adaptándose a unos patrones sociales establecidos. Por eso, viajar con niños nos permite volver a fijarnos en detalles que ya no apreciamos en nuestras rutinas y a prestar atención a aspectos que no somos capaces de ver por nosotros solos. Aprenderemos también a valorar los pequeños detalles de la vida que con el paso de los años hemos llegado a ver como insignificantes y, sin embargo, en ellos reside gran parte de la magia de la vida. Dicho de otra manera, volveremos a experimentar la capacidad de sorprendernos.
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